Llámanos somos tu centro Quiropráctico!

La escoliosis es una patología silenciosa que puede derivar en otros problemas de salud. Te explicamos cómo la quiropráctica puede ayudarte si la padeces.

¿Qué es la escoliosis?

Denominamos escoliosis a la deformación de la columna vertebral.  Y se presenta, normalmente, durante la etapa del crecimiento de los niños. Se caracteriza por la presencia de curvaturas laterales a lo largo de la columna, a la izquierda o a la derecha, junto con una rotación de las vertebras. Principalmente suelen aparecer dos curvaturas compensatorias, es decir, adopta la columna vertebral la forma de «S». Esta patología, en su inicio, es silenciosa, ya que no siempre provoca dolor. Cualquier alteración en la postura de los niños ya es señal de que su columna no está tan bien como pensamos.

¿Cómo detectar la escoliosis?

Síntomas que pueden aparecer:

  • Cuando nuestros hombros están desiguales o si observamos que un omóplato sobresale más que el otro cuando estamos de pie.
  • La forma curvada de nuestra columna, es decir, chepa o joroba cuando el niño se inclina hacia delante.
  • Si apreciamos una cadera más alta que la otra.
  • Si al vestirnos notamos que la ropa no se termina de ajustar del todo bien.
  • Dolores de espalda.
  • Dificultad para tener una postura erguida y adecuada

Es muy importante detectar la escoliosis antes de la adolescencia, ya que cuanto antes se detecte evitaremos graves consecuencias futuras.

¿Cuáles son sus causas?

Muchos de los casos de esta patología se califican como “idopática”, esto quiere decir que la causa no es conocida.

Por otro lado tenemos dos tipos de escoliosis, la estructural y la no estructural.

  • La escoliosis estructural es aquella en la columna se ve curvada pero puede funcionar con normalidad. Estos casos pueden deberse a desequilibrios posturales. También puede aparecer escoliosis en edades avanzadas, generalmente por problemas degenerativos y una estructura mal alineada mantenida en el tiempo.
  • Las escoliosis no estructurales son por causas congénitas, parálisis cerebrales, distrofias musculares… problemas de salud que provocan que la columna se curve.

Suele ser habitual que la escoliosis se diagnostique en la infancia o en la adolescencia, en los momentos de picos de crecimiento.

¿Cómo puede ayudar la quiropráctica?

En los casos de escoliosis estructural (mala alineación de la estructura), existen desequilibrios pélvicos que pueden mejorar con un cuidado quiropráctico personalizado. Mediante un cuidado quiropráctico regular conseguimos mediante los ajustes quiroprácticos ayudar a un sin número de pacientes a recuperar su rendimiento, postura y bienestar emocional (autoestima).

Existen diferentes grados de desviación de la columna, por ello es importantísimo detectarla lo antes posible, ya que la edad es uno factores determinantes para estabilizar o corregir completamente la escoliosis.

Realizando ajustes muy precisos de la zona de la columna que está afectada por esta desviación, el quiropráctico elimina la presión sobre los nervios y músculos. El objetivo es re-estabilizar el movimiento y la posición correcta de la columna y aliviar el dolor de espalda asociado con la escoliosis

La solución quiropráctica para la escoliosis

Es la solución totalmente natural sin el uso de medicamentos ni la temida cirugía, ya que es totalmente invasiva e indolora.

Numerosas investigaciones han demostrado que: “la Quiropráctica tiene excelentes resultados en el control, reducción y corrección de la columna en personas de todas las edades, desde niños hasta adultos”

El objetivo es recuperar el movimiento y la posición correcta de la columna y prevenir los problemas asociados a la escoliosis.