Su cuidado no requiere gran esfuerzo solo tenemos que lavárnoslas con regularidad, protegerlas del sol y del frío, cuidarnos bien los agujeros de los piercings en caso de que tengamos, ir al médico cuando las tengamos sucias o cuando notemos molestias o dolor.
Debes procurar controlar el volumen de los decibelios que pasan a tu canal auditivo, reduciendo el tiempo que pasas junto a fuentes de ruido extremo, como unos altavoces o un centro de maquinaria industrial, así como utilizando
A veces, la gente que nada puede contraer una infección conocida como otitis del nadador u otitis externa. Se trata de una infección que afecta al oído externo y que provoca inflamación y dolor. Ocurre cuando el agua queda estancada dentro del conducto auditivo. Esto puede irritar la piel, facilitando la proliferación de bacterias que invaden el conducto y provocan una infección, por lo tanto usa tapones y sécate los oídos después de cada baño y en la piscina; así evitarás la humedad en el conducto auditivo y posibles problemas.
También hay que proteger las orejas del sol y del frío. Cuando el sol pega fuerte, asegúrate de llevar un gorro y no te olvides de ponerte protector solar en las orejas para evitar que te las queme el sol. Y, cuando llegue el invierno, tápatelas bien con un gorro o con una cinta para la cabeza a fin de evitar los dolorosos sabañones.