Dolor de cuello, hombro, codo y mano

¿Qué es?

El dolor de cuello, hombro, codo y mano, es un síntoma de algún problema originado en las vértebras cervicales, que son las más frágiles de todas y tienen como función sujetar la cabeza y permitir su rotación.

Las cervicales son el primer contacto con el sistema nervioso central y periférico. Tienen un papel muy importante porque protege la médula espinal.

Cuando se produce un desplazamiento de las vértebras, también llamado subluxación; estas presionan los nervios que van desde el hombro hasta la mano, ocasionando dolor, hormigueo, debilidad o adormecimiento en el cuello, hombro, brazo, codo y mano. 

Causas

Un desplazamiento en las vértebras cervicales que produzca dolor en el brazo derecho o izquierdo, cuello, hombro, codo y mano, puede producirse a consecuencia de una mala postura, por ejemplo estar mucho tiempo con la cabeza hacia abajo (el síndrome Text-Neck con los móviles); hacer un movimiento brusco, levantar mucho peso, sufrir una lesión por actividad física o un accidente de la vía pública, latigazo cervical e incluso el estrés, que puede llevar a que la persona pierda la lordosis cervical o curvatura de la columna cervical.

Cuando esto ocurre, los músculos deben trabajar más y como resultado se tensan y generan contractura en el hombro o en otras partes del cuerpo con el consecuente dolor en las áreas afectadas. 

La rectificación de la curva cervical suele ser la causa de los dolores de cuello o brazos. Las hernias discales son la consecuencia de años de sufrimiento de cuello.

Enfermedades como la tendinitis, bursitis, síndrome del hombro congelado, túnel carpiano, cervicobraquialgia, inflamación en los tendones, hernia discal cervical, dislocaciones o fracturas; también suelen ser responsables de dolor en el brazo derecho desde el hombro hasta el codo e incluso la muñeca y la mano, según el tipo de enfermedad que se trate. 

Síntomas

Tal como mencionamos antes, el dolor que puede afectar desde el cuello hasta la mano, es síntoma de una enfermedad a nivel cervical y en el mayoría de los casos de un desplazamiento de las vértebras.

El dolor en el cuello se siente como una contractura en sus músculos que impide el movimiento del mismo  y que en ocasiones está acompañado de dolor de cabeza y mareos. 

Por su parte, la presión sobre los nervios del hombro y tendones del manguito rotador, ocasiona dolor de hombro irradiado al brazo, percibido como una contractura, hormigueo y dificultad para moverlo con facilidad. A nivel de la muñeca y mano se siente un entumecimiento y la rotación se hace difícil. Además, al momento de palpar la zona, la persona siente una hipersensibilidad y al mínimo roce puede experimentar dolor. 

En algunos casos, la presión sobre los nervios y tendones es tan fuerte que sujetar objetos con la mano del área del cuerpo afectada es imposible y estos tienden a caerse por debilidad. 

Prevención

Para prevenir el dolor en el cuello, la contractura de hombro, dolor de brazos, codo y mano, es posible seguir una serie de medidas prácticas y fáciles que incluye adoptar una postura adecuada al caminar, sentarse o acostarse y sobretodo no hace movimientos bruscos a nivel cervical ni mantener el cuello doblado por mucho tiempo.

Esto es especialmente importante cuando se trabaja frente a un ordenador o se usa el teléfono móvil. Pues si no se está en una posición y distancia adecuada entre la pantalla y la cabeza, se deberá doblar el cuello más de lo debido por largo tiempo, ocasionando que se pierda la curvatura original de las cervicales.

Atender a tiempo cualquier posible síntoma, por muy pequeño que sea, también es clave, y eso es lo que hacemos en nuestra clínica Salud quiropráctica de Valencia, Torrent y Alzira , hacemos un estudio físico de tu columna cervical para reajustar las vértebras que sean necesarias y evitar que sufras estos molestos dolores. 

Diagnóstico

Por lo general, se aplican pruebas diagnósticas con el objetivo de determinar qué está causando el dolor. Entre estas se encuentra la radiografía, resonancia magnética o electromiografía que de forma detallada permiten conocer si existe alguna lesión a nivel cervical o nervioso.

No obstante, estas pruebas son indicadas después de hacer una serie de preguntas al paciente para conocer sus hábitos y luego de haber realizado un exhaustivo examen físico en las zonas afectadas que permita deducir si no se trata de un problema de subluxación de las vértebras. 

Tratamientos

Los médicos recomiendan analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos ante la presencia de dolor, así como la aplicación de pomadas mentoladas sobre la zona afectada. En otros casos, se recomienda realizar masajes que calmen los síntomas o colocar frío o caliente sobre la zona lesionada. 

Sin embargo, tanto los fármacos como los masajes suelen representar un alivio temporal y al cabo de horas o días, el dolor reaparece e incluso se exacerba. Entonces, ¿no hay solución? Claro que sí la hay. 

Si visitas nuestra clínica quiropráctica, en cualquiera de nuestras sedes (Valencia, Torrent y Alzira) nos encargaremos de determinar la verdadera causa de tu problema y haremos un reposicionamiento de las vértebras cervicales que hará que el dolor desaparezca. Es decir que vamos a buscar la causa del problema y no solo la consecuencia. Todo esto permitirá tener una solución que durará en el tiempo.

Factores de riesgo

Personas que practican deportes que impliquen el levantamiento de pesos o quienes realizan trabajos en los que se debe mantener el cuello en una misma posición durante mucho tiempo o hacer movimientos bruscos en la columna cervical, tienen un mayor riesgo de sufrir dolor en el brazo derecho desde el hombro hasta el codo o dolor en la mano. 

Asimismo, la edad se convierte en otro factor de riesgo, debido a que el envejecimiento puede provocar un desgaste en la columna cervical, articulaciones y ligamentos, lo que genera un dolor que puede comenzar en el cuello e irradiarse por todo el brazo. 

Complicaciones

Si la causa de los síntomas no se atiende con prontitud, el paciente podría llegar a experimentar cada vez dolores más fuertes que le impidan realizar sus actividades cotidianas con normalidad. También, se podrían sentir otros síntomas como debilidad y alteración de los reflejos.

En los casos más severos, el hombro o mano se podrían “congelar”, es decir, se perdería su movilidad y se requeriría una intervención quirúrgica.

Investigación y vanguardia

En la actualidad, existen pruebas y evidencias científicas sobre la eficacia y rentabilidad del tratamiento quiropráctico.

Experiencia contrastada

Contamos con una dilatada experiencia en el tratamiento de patologías quiroprácticas fruto del trabajo diario de nuestros profesionales.

Tratamientos con éxito

Nuestros tratamientos están enfocados hacia la mejora del paciente desde la primera sesión, consiguiendo así un alto grado de satisfacción.

Pide tu cita o consúltanos