Dorsalgias

¿Qué es?

Se conoce como dorsalgia a cualquier dolor que se siente en la zona dorsal, es decir, entre la zona torácica y la región lumbar. 

Las zonas en las que se producen las dorsalgias están compuestas de muchos músculos, tejidos y tendones que se pueden lesionar de cualquier forma y esto a su vez produce dolor.

Sufrir de dorsalgias es muy común y la experimentan un número considerable de la población adulta.

Causas 

Debido a que es una dolencia muy amplia y genérica, la dorsalgia tiene distintas causas, entre las más comunes se pueden mencionar los malos hábitos de postura, y es que sentarse, caminar y dormir de la forma incorrecta hace que las vértebras de la columna se desvíe, lo que a su vez presiona ciertos músculos que se entrelazan con las costillas produciendo dolor.

También influyen los factores genéticos como las malformaciones o una enfermedad que genere desgaste en las articulaciones como la artrosis o la descalcificación o enfermedad de Scheuermann durante la infancia

La escoliosis es otra causa común de dolor en la zona dorsal, así como otras enfermedades que afectan a los músculos o los huesos. Incluso, algunas dorsalgias se originan por enfermedades respiratorias, cardíacas, digestivas y en algunas mujeres, ginecológicas.

El sobrepeso también puede ser causa de esta dolencia ya que se ejerce más presión de la debida en la columna. El estrés y la ansiedad también influyen, debido a que este tipo de enfermedades mantienen rígidos los nervios y músculos del cuerpo en especial los de la cervical. 

Mantener una vida sedentaria también es contraproducente, en especial cuando se permanece mucho tiempo acostado.

Síntomas

El síntoma más común en los pacientes con dorsalgias es el dolor en la zona dorsal, cuya intensidad y frecuencia varían dependiendo de la causa. 

Muchos de esos dolores también pueden irradiar hacia el pecho o los dos pechos. En este caso, la primera cosa que hay que hacer, cuando irradia hacia el lado izquierdo es descartar cualquier patología cardiaca, un simple electrocardiograma pedido por su médico permitirá descartar cualquier origen cardiaca.

En muchos casos, realizar ciertos movimientos agudiza el dolor y, en otros, se intensifica al dormir, sentarse o estar de pie. 

Aunque esta enfermedad no presenta muchos síntomas, lo más recomendable es acudir a un especialista que pueda dar un diagnóstico así como realizar un descarte de otras enfermedades.

Prevención

Para prevenir una dorsalgia es importante mantener buenos hábitos de postura, algo que es indispensable también para evitar futuras malformaciones en la columna.

Mantener una buena rutina de ejercicios, dormir en un colchón apropiado, minimizar el uso de zapatos de tacón alto y evitar cargar objetos muy pesados, son medidas igualmente recomendables. 

Además, debido a que el dolor dorsal puede deberse al desplazamiento de vértebras, es importante corregir este problema para evitar su aparición y sobre todo prevenir. En Salud Quiropráctica examinaremos exhaustivamente tu columna en busca de desplazamientos que llamamos subluxaciones  y devolveremos cada vértebra a su lugar, para así minimizar el riesgo de sufrir una dorsalgia. 

Tipos

Las dorsalgias son clasificadas de diversas maneras siendo algunos de los tipos más comunes los siguientes: 

Dorsalgias malignas: Este tipo de enfermedad no es muy común, sin embargo se presenta en algunos pacientes y en muchos casos se debe a una espondilitis anquilosante, traumatismos o tumores.  

Dorsalgias benignas: En esta categoría entran las dorsalgias que son causadas por factores que no implican más que malos hábitos de postura, levantamiento de peso excesivo y malformaciones. Básicamente, consisten en un dolor pronunciado en la zona de los omoplatos hasta la nuca, causando rigidez y pesadez en los músculos de los hombros. 

Dorsalgia rígida: Se produce especialmente en las personas mayores y en las que padecen de enfermedades como artrosis u otras similares.

Dorsalgia mecánica: Los dolores producidos por esta son esporádicos y se presentan en ciertos momentos del día y a raíz de la realización de algunas actividades o movimientos. 

Dorsalgia crónica: En este tipo de dorsalgias el dolor es mucho más prolongado y dura más de tres meses.

Dorsalgia tipo Neuralgia intercostal: En este tipo de dorsalgia, esta debido a una compresión del nervio intercostal sobre su trayecto y provoca un dolor que irradia hacia adelante. Habrá que descartar un herpes intercostal.

Diagnóstico

Las dorsalgias se diagnostican mediante un examen físico que consiste en palpar partes específicas para conocer la zona en la que se produce el dolor. En este examen se evalúan los músculos, huesos y vértebras para poder dar un diagnóstico preciso. 

Debido a que en ocasiones el diagnóstico de las dorsalgias es ambiguo, será necesario valerse de pruebas por imágenes como una radiografía o una resonancia magnética, ya que en ellas se puede conocer de forma detallada la condición de todos los huesos y músculos, además se podrá descartar cualquier otra enfermedad grave.

Tratamientos

Por lo general, se recetan analgésicos, antiinflamatorios y relajantes musculares que puedan aliviar el dolor de forma temporal.

Sin embargo, el efecto de estos fármacos no es duradero y el dolor vuelve a aparecer, por eso, el tratamiento más eficaz es la medicina alternativa que sea capaz de ir a la raíz del problema para solucionarlo. 

En la clínica Salud Quiropráctica somos especialistas con años de experiencia y estamos capacitados para atender cualquier tipo de dorsalgia y brindarte un tratamiento personalizado.

Las dorsalgias mayormente se deben a una desviación, que llamamos subluxaciones, en las vértebras que afectan al sistema nervioso produciendo dolor. Cuando esto sucede, es necesario un ajuste manual de las vértebras, y esto lo hacemos en nuestras clínicas ubicadas en Valencia, Torrent y Alzira.

Un ajuste vertebral es eficaz, seguro e indoloro.

Factores de riesgo

Como factores de riesgo se pueden mencionar los siguientes:

  • Trabajo: algunas actividades laborales requieren estar de pie durante mucho tiempo, mantener la misma postura o levantar mucho peso. Todo esto incrementa las posibilidades de sufrir de una dorsalgia.
  • Malos hábitos de postura: Tener mala postura al estar de pie, caminar o dormir es contraproducente ya que afecta a las vértebras de la columna, lo que puede ocasionar corrimientos que a su vez causan dorsalgias. 
  • Enfermedades y malformaciones: Nacer con una enfermedad degenerativa o con malformaciones, incrementa considerablemente las posibilidades de padecer de dolores en la zona dorsal, cervical y torácica.

En cualquiera de los centros de Salud Quiropráctica recibirás la atención que necesitas para no solo aliviar, sino eliminar cualquier dolor causado por una lesión o desviación en las vértebras, entre ellas el molesto dolor dorsal. 

Investigación y vanguardia

En la actualidad, existen pruebas y evidencias científicas sobre la eficacia y rentabilidad del tratamiento quiropráctico.

Experiencia contrastada

Contamos con una dilatada experiencia en el tratamiento de patologías quiroprácticas fruto del trabajo diario de nuestros profesionales.

Tratamientos con éxito

Nuestros tratamientos están enfocados hacia la mejora del paciente desde la primera sesión, consiguiendo así un alto grado de satisfacción.

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