Ciática

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¿Qué es?

Se conoce como ciática al dolor, hormigueo o debilidad que se siente en una o ambas piernas, relacionado con el nervio ciático. Esta manifestación es consecuencia de alguna disfunción del organismo o de otra condición subyacente. Dado que el nervio ciático está conectado con los músculos de la parte inferior de la pierna y superior de la rodilla, lo más común es que afecte alguna parte de las piernas, espalda o cadera. Aunque el dolor puede limitar la movilidad, en la mayoría de los casos no requiere intervención quirúrgica.

Causas

La ciática puede ser causada por varias razones, pero entre las más comunes figuran una hernia de disco, una estenosis raquídea o cualquier otra lesión que comprima el nervio en su trayecto y como consecuencia produzca dolor o entumecimiento. 

En otros casos también influye algún problema en la vejiga, los intestinos e incluso un tumor. Cuando es así, el dolor es mucho más severo y es necesario realizar una intervención quirúrgica para solucionar la causa original que está comprometiendo la salud.

Quienes sufren de ciática sienten en algunos casos un dolor leve cuando no se debe a grandes complicaciones, pero cuando es grave podrían llegar a sentir un agudo dolor que va desde los glúteos hasta los dedos de los pies.

El dolor de ciática puede producir una sensación de ardor, una descarga eléctrica dificultad para mover la pierna que se vea afectada. Cuando es sumamente fuerte el dolor, la movilidad del miembro afectado puede verse imposibilitada. 

Incluso, en algunos casos es posible que se pierda la sensibilidad de los dedos del pie o sentir un entumecimiento general y hormigueo.

Asimismo, toser, reír, estornudar o hacer algún movimiento brusco empeorará el dolor.

Prevención

Dado que el dolor ciático suele ser consecuencia de otra condición, no siempre es fácil prevenirlo. Sin embargo, hay medidas que puedes adoptar: levantar poco peso, mantener una buena postura al estar de pie o sentado, y fortalecer músculos y huesos mediante el ejercicio. Evita movimientos bruscos que puedan comprimir el nervio ciático. La mejor forma de prevención es una valoración en nuestros centros de Salud Quiropráctica, donde nos especializamos en el cuidado del sistema neuro-músculo-esquelético.

Al igual que otros problemas en huesos y músculos, el dolor de ciática puede limitar considerablemente las actividades cotidianas. Para no confundirlo con otras condiciones similares, es necesario realizar una valoración adecuada.

Este se basa en la realización de un examen físico, y en casos extremos resonancias magnéticas, exámenes de sangre y radiografías.

Dado que en muchas ocasiones la ciática no es una condición en sí misma sino la expresión de otra, la valoración también se enfoca en determinar la verdadera causa de la afección.

Tratamientos

Para aliviar el dolor de ciática lo más común es aplicar frío sobre la zona afectada durante 48-72 horas y después calor. Los analgésicos contribuyen a calmar el dolor y los antiinflamatorios a reducir la inflamación muscular, aunque su principal limitación es que no abordan la causa. En nuestra clínica quiropráctica nos enfocamos en comprender la causa subyacente y acompañar a la persona en su proceso de recuperación. Durante la primera visita se realiza una valoración física completa, varios test ortopédicos y neurológicos, estudio de la postura y un examen para identificar posibles disfunciones nerviosas.

El principal factor de riesgo es el sobrepeso, debido a que puede generar cambios en la columna y a su vez producir la ciática. 

La edad también es determinante ya que con el transcurrir de los años la columna vertebral sufre cambios y es más propensa a enfermedades como los espolones óseos, un estrechamiento de la columna y las hernias de disco que pueden originar dolor en el nervio ciático. 

Incluso algunas mujeres experimentan este dolor durante el embarazo, en cuyo caso se le conoce como ciática de la embarazada. Por último, las personas cuya actividad laboral implica levantar mucho peso o pasar mucho tiempo sentadas, también pueden sufrir de ciática alguna vez en su vida. 

La ciática suele resolverse adecuadamente con el abordaje correcto, pero esto depende en gran medida de la condición que la esté produciendo. En algunos casos puede dificultar caminar, doblar la rodilla o el pie, o provocar pérdida de sensibilidad en la zona afectada. En los casos más severos puede haber hormigueo persistente, adormecimiento en la parte exterior del pie o debilidad de la pierna.

Otros datos

Otros nombres: La ciática también es conocida como disfunción del nervio ciático, neuropatía o radiculopatía lumbar, entre otros.

Duración: Lo más común es que mejore por sí sola después de unos días, pero con frecuencia el dolor reaparece, especialmente cuando no se ha abordado la condición que la causa. La duración depende de su gravedad y de la causa subyacente, y puede extenderse desde unos días hasta semanas o meses.

Mejorar el dolor de la ciática equivale a mejorar tu calidad de vida. En nuestros centros de Alzira, Torrent y Valencia estamos encantados de acompañarte en ese proceso.

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